Ojalá que el Sol te deslumbre la cara y no me quede más remedio que acercar mi boca para hacerte sombra,
y que me duelan las yemas de los dedos de acariciar tu espalda como cuando toco la guitarra.
Que olvides cerrar la ventana y me dejes colarme junto al rayo de Luna.
Que haga frío y me pidas calor, y a la mañana siguiente me digas "quédate un ratito más"
Guardo en esta botella el olor de tus manos que la sirvieron, confieso que a veces la destapo y me viene ese olor dulce, como el caramelo que pusiste en mis labios.
...en el que hasta las publicaciones semanales de Rodolfo Serrano se me pasaron por alto, en el que tan sólo un galgo pudo hacerme reir, en el que hasta la más pequeña me dijo: "¿estás en otro mundo, eh?"
Yo intentaba seguir durmiendo para que no amaneciera hoy...
El calefactor a la izquierda,
los vecinos que gritan y el perro que llora.
Mi primer bocado de cena,
este refresco que dice tu nombre.
La carretera mojada,
el vaho del cristal
y el recuerdo de unas manos que parecían no gustarme.
...con la lluvia en los zapatos
De pequeña le recetaron lágrimas artificiales. ¿Para qué si nunca se me ocurriría hacerla llorar?
Te sigo echando MUCHO de menos.
Y el miedo con el que vivo por saber que nadie podrá igualar tu vacío, lo comparo con el miedo a no volver a creer en el amor. Será, que el amor eras tú...

ier..*